jueves, 19 de marzo de 2009

La Torre Jin Mao

El rascacielos Jin Mao es el segundo edificio más alto de la República Popular China y el sexto más alto del mundo desde el 30 de agosto de 2008, cuando fue superado en altura por el nuevo Centro Financiero Mundial de Shanghai (SWFC), construido a poca distancia y de 492 metros. Está ubicado en el área de Pudong en la municipalidad de Shanghái.

El edificio, proyectado por la firma estadounidense Skidmore, Owings & Merrill y Thomas Boada, tiene una altura total de 420,5 metros repartidos en 88 plantas. Se construyó entre 1994 y 1998 aunque no fue plenamente operativo hasta 1999.

Su aspecto exterior tiene algunos rasgos de la arquitectura china ya que recuerda a una pagoda. Se buscaba así conjugar la tradición con la modernidad. Todo el edificio se construyó alrededor del número ocho, considerado de buena suerte en la cultura china: 88 plantas construidas sobre una base octogonal apoyadas sobre ocho columnas de acero.

La estructura cuenta con un moderno sistema de ingeniería que la protege contra los fuertes vientos que puede generar un tifón (resiste vendavales de hasta 200 kilómetros hora). Asimismo, está preparado para soportar un terremoto de hasta grado 7 en la escala de Richter.

Desde el piso 53 hasta el 87, el edificio está ocupado por un hotel de lujo, de la compañía Hyatt. En el piso 88 se encuentra un mirador con capacidad para 1.000 personas desde donde se puede observar una panorámica de la ciudad. Se accede a este mirador mediante dos ascensores que viajan a una velocidad de 9,1 metros por segundo (la ascensión de los 88 pisos se realiza en menos de 45 segundos). El edificio se ha convertido en un emblema del desarrollo económico de Shanghái y China.








miércoles, 18 de marzo de 2009

La verdadera historia de Lili Marleen

Los Afrikan Corps se enfrentaron a Goebbels con tal de seguir escuchándola. En el frente ruso se cantaba a ambos lados de Stalingrado. Los soldados japoneses la cantaban en el frente del Pacífico. Y los aliados la tarareaban cuando entraron a liberar París. Cómo fue que “Lili Marleen” se transformó en la canción favorita de todos los bandos durante la Segunda Guerra Mundial.

Solamente una batalla perdida puede ser la mitad de triste que una batalla ganada”, supo escribir en 1815 el Duque de Wellington, vencedor de Napoleón en Waterloo. Él, Wellington, no sabía que, acaso, más triste aun iba a ser una canción símbolo de la guerra, de la esperanza de salir con vida de la próxima batalla, de la certeza sobre una mujer que espera bajo un farol, frente al cuartel, a pesar de la altísima chance de no regresar nunca jamás.

¿Cómo pudo aquella canción, en medio de la peor guerra que acometió la humanidad, ser la idealización de los soldados de todos los ejércitos de la contienda? ¿Cómo pudo cuadrarle a un soldado alemán, a un oficial inglés, a un cabo norteamericano o a un capitán-samurai japonés, por igual? ¿Qué fue lo que movió la fibra más íntima de aquel combatiente italiano, del teniente francés, o del partisano yugoslavo? ¿Y del coronel ruso que, tras las ruinas de Stalingrado, esperaba, escuchando con lágrimas en los ojos aquella canción, asesinar al invasor alemán que, oyendo la misma canción, apretaba la mano helada sobre la Luger que utilizaría sin dudar para aniquilar al eslavo?

Lili Marleen, en alemán, o Lili Marlene en inglés, o Lily Marléne en francés. La canción, escrita por Hans Leip, compuesta por Norbert Schultze y angelicalmente cantada por Lale Andersen, fue la alquimia que produjo tal prodigio, una canción que barrió las fronteras y las trincheras, que apretujó el corazón de los soldados que, quizás, minutos después de escucharla, se mataron entre ellos.

Lili, Lili. “Vor der Kaserne/ Vor dem groBen Tor...”, escuchaban los alemanes; “Dame una rosa y estréchala sobre mi corazón”, cantaban los italianos; los franceses recordaban “Delante del cuartel, cuando el día se va...”; y los japoneses, heroicos y suicidas, “Por ti quiero luchar, morir, resucitar...”. Para los ingleses, nostálgicos de la lluvia y el verde de su isla, sonaba como “...was there that yor whispered tenderly, that you loved me, you’d always be... my own Lili Marlene”. Y así en 27 idiomas, en todos los frentes, en todo el mundo en guerra, entre los escombros, con los cuerpos a medio enfriar de los muertos alrededor, con las llamas enrojeciendo el contorno gris de las ciudades bombardeadas, entre los llantos y los gemidos de dolor, por sobre todo, cuando la voz mágica y melancólica de Lale Andersen –o su intérprete en el idioma escogido, que bien podría ser Marlene Dietrich, o Greta Garbo, o Bing Crosby o...– se erguía, cuentan, todo se detenía, la matanza, el gemido, el llanto, el dolor. Y la nostalgia lo abarcaba todo, los ojos se fijaban en la nada y cada uno entraba al mundo “Vor der Kaserne/ Vor dem groBen Tor...”, esa chica esperando frente al cuartel, bajo el farol, a que regrese su amado, ese amado que trasladado al frente la recuerda a ella, parada frente al cuartel, bajo el farol. ¡Ay, mi alma!

Una canción de amor, simple, con los acordes ajustados, suave, tierna. Lili Marleen.

La traducción castellana del ensueño dice, más o menos, lo siguiente:

Bajo la linterna,
frente a mi cuartel
sé que tú me esperas,
mi dulce amado bien...
Y tu corazón al susurrar
bajo el farol, latiendo está...
Lili, mi luz de fe.
Eres tú, Lili Marlene

Cuando llega un parte
y debo marchar,
sin saber querida
si podré regresar...
Y sé que me esperas siempre fiel,
bajo el farol, frente al cuartel...
Lili, mi luz de fe.
Eres tú, Lili Marlene.

Si en el frente me hallo
lejos ¡ay! de ti,
oigo que tus pasos
se acercan junto a mí...
Y sé que allá me esperas tú
junto al farol, plena de luz.
Lili... mi dulce bien.
Eres tú, Lili Marlene.
Un trio desparejo

Cuando en 1939 Norbert Schultze y Hans Leip compusieron esta triste canción, jamás imaginaron que les salvaría la vida, el nombre, acaso el honor, después de la peor masacre que el hombre acometió contra el hombre en lo que va de la historia de la humanidad. Menos aun si ubicamos que ellos, ambos, estaban en el bando de los malos. La canción era pequeña, menor, y llegó a manos de una cantante con aspiraciones, módicas por cierto, llamada Liselotte Helene Berta Bunnenberg, cuyo nombre artístico en la Berlín de pre guerra era Lale Andersen.

Norbert Schultze era un compositor del régimen. Un vivillo apolítico que terminó siendo funcional al régimen nazi. Schultze se afilió tempranamente al Partido Nazi porque “todos lo hacían” y eso le permitía “trabajar sin contratiempos”, según él mismo relataría tiempo después de terminada la guerra. Su aparente inocencia no era lo mismo vista desde el otro lado del escritorio de la Oficina de Propaganda: Schultze fue encomendado con varios pedidos para el régimen, que cumplió sin culpa y con efectividad alemana, a los efectos de halagar al nuevo orden y a la revolución nacional. Así compuso la música de la película Feuertaufe, sobre la invasión nazi de Polonia; la banda sonora del film Bomben auf England, sobre la batalla de Inglaterra; a petición del “Zorro del Desierto”, el general Erwin von Rommel –lubricada con el envío de café y licores hechos por el mariscal– compuso la marcha “Panzer rollen Afrika”; y con motivo de la proclamación hecha por el ministro de Propaganda del Reich, Alfred Goebbels, de la guerra total, compuso “¡Führer befieh!” (“Manda el Führer”). En total, Schultze entregó una producción de 25 canciones patrióticas a sus mecenas, sin sentir el menor remordimiento.

A cambio, y antes de prodigarle tal producción a la “Nueva Alemania”, el presidente de la Cámara Musical del Reich, el profesor director de orquesta Peter Raabe, incorporó a su colega en la lista de “artistas creadores” que debían estar exentos del servicio militar que, como ya sabemos, conllevaba ciertos riesgos en la época.

En 1967 declaró a Derek Jewell del New York Times: “No puedo arrepentirme de haber escrito todas esas melodías. Eran exigencia de la época, no mía. Otros disparaban, yo escribía canciones”. Y en la película Den Teufel an Hintern geküsst (“Le besaste el culo al diablo”) de Arpad Bondy y Margit Knapp, donde el compositor de “Lili Marleen” cuenta su vida, explica que él es “alguien promedio, un músico de consumo” y cuenta sin culpa alguna que “mi éxito se lo debo a que los compositores judíos perdieran su trabajo y a mi apellido ario”.

Lejos de ser un nazi convencido al estilo de Leni Riefenstahl, ni del escultor Arno Breker, y más lejano aun que el compositor Carl Orff, cuyo más promisorio (y oculto) producto de su militancia nazi fue la excelsa y archifamosa “Carmina Burana” (compuesta originariamente para acompañar las evoluciones de los gimnastas arios en las Olimpíadas del ‘36, según recuerda con tino Diego Fischerman), Schultze podría haber servido a cualquier régimen que se lo pidiera, sea el nazismo, el stalinismo o, quizás, la dictadura militar argentina.

Distinta fue la suerte de Hans Leip, autor de la letra de “Lili” (esa que fue cambiada, bastardeada, amada, idolatrada, llorada por millones de hombres en armas, al mismo tiempo, en distintos frentes, en la misma guerra). Cuando caía el régimen, Leip huyó de una Alemania a punto de fenecer, sitiada, hambrienta, que se defendía con un ejército acabado y “engrosado” con púberes y ancianos. París (liberado) fue su destino.

Las tropas norteamericanas, al mando del general del ejército de ocupación aliado, Dwight Eisenhower (posteriormente presidente de los Estados Unidos), ingresaron a París marchando y canturreando “Lili Marlene”, en 1944. Durante la inspección a la División Regenbogen, en Tirol, Eisenhower supo que Leip se encontraba allí. Y quiso conocerlo. Cuenta la leyenda que el general pidió a su ayudante que le llevase a ese hombre. “Son las 10, general, hora en que suele irse a la cama”, informó el asistente sobre las costumbres de Leip. Eisenhower le respondió: “No lo molestemos entonces, es el único alemán que durante la guerra alegró al mundo entero”.
Garganta con arena

Lale Andersen era una cantante más en la Berlín del ascenso nazi. Artista del común, al fin, Lale lejos estaba del régimen. Quería sobrevivir y veía que la faena era cada vez más difícil. Adolf Hitler concretaba el “anschluss” de Austria, invadía Checoslovaquia, atravesaba la frontera polaca. La guerra se desató y Hitler vencía cada obstáculo, cada ejército, toda resistencia, con su maquinaria de guerra, la más efectiva de la época. Para 1940, Hitler había ganado la guerra en Europa: poseía todo territorio desde Francia hasta Rusia. Gran Bretaña resistía una incesante blitz de bombas, Von Ribentropp había firmado un pacto de no agresión con Molotov, canciller soviético, y las tropas de la Wermacht se apostaban en las fronteras rusas; Rommel hacía añicos a los ejércitos aliados en Africa. Un infierno.

Lale Andersen cantaba, por entonces, canciones marineras de Bremerhaven, su tierra natal. Cuando Schultze le pidió, en 1940, que incluyera “Lili Marleen” en su repertorio, Lale rechazó la oferta argumentando que tenía una canción muy parecida, cuya letra pertenecía, igual que la de “Lili”, a Hanz Leip. La canción de marras estaba dedicada también a un soldado de guardia en el frente.

Schultze fue lo suficientemente insistente. Lale dio su brazo a torcer y grabaron la primera versión de “Lili Marleen”. La aceptación fue inmediata, pero el éxito fue efímero como la vida de un lirio: fue desvaneciéndose de a poco. El tiro del final lo dio el Ministerio de Propaganda, que exigía toques más marciales en las canciones de la época, una época de guerra.

Un año después, en 1941, radio Belgrado, que transmitía para las tropas alemanas que combatían en Africa, solicitó a radio Viena material para emitir a la soldadesca del Reich allende el Mediterráneo, el Afrika Corps. Un suboficial de radio Belgrado seleccionó con el encargado del archivo una serie de discos que tenían un aviso de advertencia: “Pasados de moda”. Radio Belgrado, en tiempos de vacas flacas, como suelen ser las guerras, emitió varias veces la canción de Leip/Schultze, cantada por Andersen. Ello ocurrió a partir del 18 de agosto de 1941. Hasta que intervino desde Berlín el mismo ministro de Propaganda, algo así como el diablo mismo. Cuentan que Alfred Goebbels había roto con sus propias manos una de las dos grabaciones originales de “Lili Marleen”, por considerarla nociva. Para el ministro de Hitler, “Lili Marleen” ablandaba el corazón de los soldados, desmoralizaba la tropa, la humanizaba demasiado. El hombre(cito) ordenó dejar de pasar el disco. La respuesta fue abrumadora. Los soldados del Afrika Corps comenzaron a escribir a radio Belgrado por “Lili Marleen”. A ella o a Lale Andersen, en Berlín. El Golem comenzó a cobrar vida. “Lili Marleen” era la canción que cada soldado alemán pedía escuchar antes de lanzarse a la batalla, de la cual, acaso, nunca regresaría. Goebbels debió acceder, muy a su pesar.

Todas las radios de Alemania debieron reproducir lo que Belgrado hacía. “Lili Marleen” se transformó en el himno de las mesnadas del Reich, de cada soldado, que imaginó a su amada frente al cuartel, bajo el farol.

En el frente, los soldados escuchan lo que anda en el aire, no importa quién lo emita. Así, las tropas británicas conocieron a Lili Marleen, en alemán, a través de la dulce voz, algo ronca, de Lale Andersen. Radio Belgrado la transmitía unas 15 veces por día. Cada vez que sonaba, cuenta la leyenda, todo se paraba, incluso la guerra.

Lale Andersen pasó de cantar, sin demasiada gloria, en los casinos de oficiales y bares de Berlín, al Walhala, mal que le pesara a Goebbels. Pero el ministro de Propaganda no se caracterizaba por aceptar sus derrotas ni por dejar las cosas al azar: Andersen se había transformado en una celebridad con ascendente en las masas, por lo tanto, en un potencial problema político. Goebbels ordenó a la Gestapo –la siniestra policía política del Reich– que vigile a la flamante estrella nacional.

Lale ganaba dinero, tenía un pasar esplendoroso, en una jaula de oro. La Gestapo y Goebbels hacían sentir su aliento y, entonces, la cantante comenzó a evaluar la idea de huir de una Alemania cada vez más asfixiante, aun hasta para los arios apolíticos.

En una gira que hizo por Italia para cantar ante los heridos de guerra, Lale escribió secretamente al compositor suizo Rolf Liebermann. Le pedía ayuda para escapar a Zurich. La mala fortuna y, una vez más, la eficiencia de la maquinaria policial germana, hicieron que la Gestapo interceptara la carta: Lale fue detenida. “Me dijeron que aquello sería el final de mi carrera, que me deportarían a un campo de concentración. Esa noche las alarmas antiaéreas sonaron tres veces. Pensé que lo mejor era acabar rápido con todo aquello y me tomé todos los somníferos que encontré: me desperté tres semanas más tarde, hecha polvo”, contó años más tarde la propia Andersen.

El servicio secreto británico también funcionaba, y se enteró de la detención de la estrella. Entonces, la BBC de Londres dio la noticia de que Lale había sido detenida por la Gestapo, trasladada a un campo de exterminio y asesinada allí. Goebbels aprovechó la gaffe británica y mostró nuevamente a la cantante, la obligó a exponerse y a seguir con sus presentaciones públicas, que seguían impactando a las masas. Pero la vida de Lale se había vuelto más difícil: Goebbels la obligaba a presentarse dos veces por semana en los cuarteles generales de la Gestapo, en la Niederkirchnerstrasse de Berlín.

La voz de Lale Andersen acometiendo una y otra vez con “Lili” cesó con la primera gran derrota que sufrió Alemania en el campo de batalla: el triunfo de la resistencia rusa y del Ejército Rojo en Stalingrado fue el comienzo del fin del poderío bélico alemán. Aquella derrota fue la excusa que Goebbels utilizó para extirpar la voz de Lale Andersen de las radios del Reich. Su canción no insuflaba el coraje suficiente que necesitaban las tropas del Führer. “Lili Marleen” dejó de hablar en alemán.

Para entonces, se escuchaba en más de 20 idiomas, también en los frentes donde combatían los alemanes. De esa manera las tropas germanas siguieron soñando con esa muchacha, que esperaba bajo el farol, frente al cuartel.

martes, 17 de marzo de 2009

Kevin Mitnick, el hacker más famoso del mundo

Tras ser detenido en 1995 por el FBI, que lo acusaba deintroducirse en los sistemas informáticos de empresas como MotorolaInc., Novell Inc., Nokia Corp. y Sun Microsystems fue condenado a 46meses de prisión.

No obstante en enero del 2000 salió en libertad condicional, aunqueel juez le prohibió usar equipos informáticos durante 3 años.

Como Hacker la carrera de Kevin Mitnick comenzo a los 16 años,cuando obsesionado por las redes de computadoras rompió la seguridaddel sistema administrativo de su colegio, pero no para alterar susnotas, lo hizo "solo para mirar".

Su bautizo como infractor de la ley fue en 1981. Junto a dos amigosentró fisicamente a las oficinas de COSMOS de Pacific Bell. COSMOS(Computer System for Mainframe Operations) era una base de datosutilizada por la mayor parte de las compañias telefonicasnorteamericanas para controlar el registro de llamadas.

Una vez dentro de las oficinas obtuvieron la lista de claves deseguridad, la combinación de las puertas de acceso de varias sucursalesy manuales del sistema COSMOS. La información robada tenia un valorequivalente a los 200 mil dólares.

Fueron delatados por la novia de uno de los amigos y debido a suminoria de edad una Corte Juvenil lo sentencio a tres meses de carcel ya un año bajo libertad condicional. Luego de cumplido el periodo detres meses el oficial custodio encargado de su caso encontró que suteléfono fue desconectado y que en la compañia telefónica no habianingún registro de el.

Sus objetivos iban creciendo a cada paso y en 1982 entroilegalmente, via modem, a la computadora del North American Air DefenseCommand en Colorado. Antes de entrar altero el programa encargado derastrear la procedencia de las llamadas
y desvio el rastro de su llamada a otro lugar.

Un año mas tarde fue arrestado de nuevo cuando era estudiante de laUniversidad del Sur de California. En esta ocasión entró ilegalmente aARPAnet (la predecesora de Internet) y trato de accesar a lacomputadora del Pentagono. Lo sentenciaron a seis meses de carcel enuna prision juvenil en California.

En 1987, luego de tratar de poner su vida en orden, cayo ante latentacion y fue acusado, en Santa Cruz California, de invadir elsistema de la compañia Microcorp Systems. Lo sentenciaron a tres añosde libertad condicional y tras la sentencia su expediente desapareciode la computadora de la policia local.

Posteriormente buscó trabajo en lo que mejor sabia hacer y solicitoempleo en el Security Pacific Bank como encargado de la seguridad de lared del banco. El banco lo rechazo por sus antecedentes penales yMitnick falsifico un balance
general del banco donde se mostraban perdidas por 400 millones de dolares y trato de enviarlo por la red.

Ese mismo año inicio el escandalo que lo lanzo a la fama. Durantemeses observo secretamente el correo electronico de los miembros deldepartamento de seguridad de MCI Communications y Digital EquipmentCorporation para conocer como estaban protegidos las computadoras y elsistema telefonico de ambas compañias.

Luego de recoger suficiente informacion se apodero de 16 codigos deseguridad de MCI y junto a un amigo, Lenny DiCicco, entraron a la reddel laboratorio de investigaciones de Digital Corporation, conocidacomo Easynet. Ambos Hackers querian obtener un a copia del prototipodel nuevo sistema operativo de seguridad de Digital llamado VMS. Elpersonal de seguridad de Digital se dio cuenta inmediatamente delataque y dieron aviso al FBI, y comenzaron a rastrear a los hackers.

Mitnick fue un mal complice y, a pesar de que habian trabajadojuntos, trato de echarle toda la culpa a DiCicco haciendo llamadasanonimas al jefe de este que trabajaba en una compañia de software comotecnico de soporte. Lleno de rabia y frustracion DiCicco le confesotodo a su jefe que los denuncio a Digital y al FBI.

Mitnick fue arrestado en 1988 por invadir el sistema de DigitalEquipment. La empresa acuso a Mitnick y a DiCicco ante un juez federalde causarles daños por 4 millones de dolares en el robo de su sistemaoperativo. Fue declarado culpable de un cargo de fraude en computadorasy de uno por posesion ilegal de codigos de acceso de larga distancia.

Adicional a la sentencia el fiscal obtuvo una orden de la corte queprohibia a Mitnick el uso del telefono en la prision alegando que elprisionero podria obtener acceso a las computadoras a traves decualquier telefono. A peticion de Mitnick el juez lo autorizo a llamarunicamente a su abogado, a su esposa, a su madre y a su abuela y solo
bajo supervision de un oficial de la prision.

Este caso produjo revuelo en los Estados Unidos, no solo por elhecho delictivo sino por la tactica que utilizo la defensa. Su abogadoconvencio al juez que Mitnick sufria de una adiccion por lascomputadoras equivalente a la de un drogadicto, un alcoholico o unapostador. Gracias a esta maniobra de la defensa Mitnick fuesentenciado a solo un año de prision y al salir de alli debia seguir unprograma de seis meses para tratar su "adiccion a las computadoras".

Durante su tratamiento le fue prohibido tocar una computadora o un modem y llego a perder mas de 45 kilos.

Para 1991 ya era el Hacker que habia ocupado la primera plana delNew York Times y uno de sus reporteros, John Markoff, decidio escribirun libro de estilo Cyberpunk narrando las aventuras de Mitnick. Alparecer a Mitnick no le gusto el libro ya que luego de salir a laventa, la cuenta en Internet de Markoff fue invadida, cambiando sunivel de acceso, de manera de que cualquier persona en el mundoconectada a Internet podia ver su correo electronico.

En 1992, y tras concluir su programa, Mitnick comenzo a trabajar enuna agencia de detectives. Pronto se descubrio un manejo ilegal en eluso de la base de datos y fue objeto de una investigacion por parte delFBI quien determino que habia violado los terminos de su libertadcondicional. Allanaron su casa pero habia desaparecido sin dejar rastroalguno. Ahora Mitnick se habia convertido en un Hacker profugo.

El fiscal no estaba tan equivocado cuando pidio la restriccion deluso del telefono. Tambien en 1992, el Departamento de Vehiculos deCalifornia ofrecio una recompensa de 1 millon de dolares a quienarrestara a Mitnick por haber tratado de obtener una licencia deconducir de manera fraudulenta, utilizando un codigo de acceso yenviando sus datos via fax.

Tras convertirse en profugo de la justicia cambio de tactica yconcluyo que la mejor manera de no ser rastreado era utilizandotelefonos celulares. De esta manera podria cometer sus fechorias y noestar atado a ningun lugar fijo. Para ello necesitaba obtener programasque le permitieran moverse con la misma facilidad con que lo hacia enla red telefonica.

Luego de varios intentos infructuosos, en cuanto a calidad deinformacion, se encontro con la computadora de Tsutomu Shimomura lacual invadio en la Navidad de 1994. Shimomura, fisico computista yexperto en sistemas de seguridad del San Diego Supercomputer Center,era ademas un muy buen Hacker, pero era de los "chicos buenos", ya quecuando hallaba una falla de seguridad en algun sistema lo reportaba alas autoridades, no a otros Hackers.

Shimomura noto que alguien habia invadido su computadora en suausencia, utilizando un metodo de intrusion muy sofisticado y que elnunca antes habia visto. El intruso le habia robado su correoelectronico, software para el control de telefonos celulares y variasherramientas de seguridad en Internet. Alli comenzo la cuenta regresiva
para Mitnick. Shimomura se propuso como orgullo personal atrapar al Hacker que habia invadido su privacidad.

Hacia finales de enero de 1995, el software de Shimomura fuehallado en una cuenta en The Well, un proveedor de Internet enCalifornia. Mitnick habia creado una cuenta fantasma en ese proveedor ydesde alli utilizaba las herramientas de Shimomura para lanzar ataqueshacia una docena de corporaciones de computadoras, entre ellasMotorola, Apple y Qualcomm.

Shimomura se reunio con el gerente de The Well y con un tecnico deSprint (proveedor de servicios telefonicos celulares) y descubrieronque Mitnick habia creado un numero celular fantasma para accesar elsistema. Luego de dos semanas de rastreos determ inaron que lasllamadas provenian de Raleigh, California.

Al llegar Shimomura a Raleigh recibio una llamada del experto enseguridad de InterNex, otro proveedor de Internet en California.Mitnick habia invadido otra vez el sistema de InterNex, habia creadouna cuenta de nombre Nancy, borrado una con el nombre Bob y habiacambiado varias claves de seguridad incluyendo la del experto y la delgerente del sistema que posee los privilegios mas altos.

De igual manera Shimomura tenia informacion sobre la invasion deMitcnick a Netcom, una red de base de datos de noticias. Shimomura secomunico con el FBI y estos enviaron a un grupo de rastreo por radio.El equipo de rastreo poseia un simulador de celda, un equiponormalmente utilizado para probar telefonos celulares pero modificadopara rastrear el telefono de Mitnick mientras este esta encendido yaunque no este en uso. Con este aparato el celular se convertiria en untransmisor sin que el usuario lo supiera.

A medianoche terminaron de colocar los equipos en una Van y comenzola busqueda de la señal, porque eso era lo que querian localizar; nobuscaban a un hombre porque todas las fotos que tenian eran viejas y noestaban seguros de su aspecto actual, el objetivo de esa noche eradeterminar el lugar de procedencia de la señal. Ya para la madrugadalocalizaron la señal en un grupo de apartamentos pero no pudierondeterminar en cual debido a interferencias en la señal.

Mientras esto ocurria la gente de InterNex, The Well y Netcomestaban preocupados por los movimientos que casi simultaneamenteMitnick hacia en cada uno de estos sistemas. Cambiaba claves de accesoque el mismo habia creado y que tenian menos de 12 horas de creadas,utilizando codigos extraños e ironicos como no,panix, fukhood yfuckjkt. Estaba creando nuevas cuentas con mayores niveles de seguridadcomo si sospechara que lo estaban vigilando.

El FBI, Shimomura y el equipo de Sprint se habian reunido paraplanificar la captura. Shimomura envio un mensaje codificado albuscapersonas del encargado en Netcom para advertirle que el arresto seiba a realizar al dia siguiente, 16 de Febrero. Shimomura envio elmensaje varias veces por equivocacion y el encargado interpreto queMitnick ya habia sido arrestado adelantandose a realizar una copia derespaldo de todo el material que Mitnick habia almacenado en Netcomcomo evidencia y borrando las versiones almacenadas por Mitnick.

Habia que realizar el arresto de inmediato, antes de que Mitnick se diera cuenta de que su informacion habia sido borrada.

Cuando faltaban minutos para dar la orden el simulador de celdasdetecto una nueva señal de transmision de datos via celular ysimultanea a la de Mitnick, muy cerca de esa zona. Algo extraño estabahaciendo Mitnick con las lineas celulares, Shimomura trato deadvertirle al agente del FBI pero ya todo estaba en manos de ellos,Shimomura de ahora en adelante no era mas que un espectadorprivilegiado.

El FBI no pensaban hacer una entrada violenta porque no creian queMitnick estuviera armado, pero tenian que actuar muy rapido porquesabian el daño que este hombre podia causar en un solo minuto con unacomputadora. Se acercaron lentamente hasta la entrada del apartamentode Mitnick y anunciaron su presencia, si no les abrian la puerta encinco segundos la echarian abajo. Mitnick abrio la puerta con todacalma y el FBI procedio a arrestarlo y a decomisar todo el materialpertinente discos, computador, telefonos celulares, manuales, etc.

De regreso a su hotel Shimomura decide chequear la contestadoratelefonica de su residencia en San Diego. Se quedo en una pieza cuandoescucho la voz de Mitnick quien le habia dejado varios mensajes conacento oriental en tono de burla. El ultimo de estos mensajes lo habiarecibido ocho horas despues de que Mitnick habia sido arrestado y antesde que la prensa se hubiera enterado de todo el asunto. Como se realizoesa llamada aun es un misterio al igual que el origen y objetivo de lasegunda señal de Mitnick.

lunes, 16 de marzo de 2009

Los Amish: El pueblo que vive en el pasado

Los amish son un grupo religioso y etnico, descendiente de inmigrantes predominantemente alemanes y suizos de habla alemana, que viven en 22 asentamientos en Estados Unidos (principalmente en Ohio y en Pensilvania) y en Canada (en Ontario). Viven aislados del mundo exterior, defiende el pacifismo, la vida sencilla y restringen enormemente el uso la tecnologia moderna. Para los amish practicamente el tiempo se ha detenido en el siglo XVIII y rechazan la ropa actual, los automoviles, los televisores, los telefonos, los secadores de pelo o, incluso, el gas y la electricidad (se siguen alumbrando con lamparas de petroleo). Consideran que estas manifestaciones de la vida moderna son malvadas y ponen en peligro su forma de vida.





Los amish mas estrictos rechazan cualquier tipo de manifestacion de la tecnologia moderna. Sin embargo, en algunas comunidades mas flexibles, los lideres eclesiasticos se reunen para analizar la admision de ciertos elementos. La forma de los tirantes, el uso de botones o el n?mero de pliegues que debe tener la cofia de las mujeres puede ser motivo de discrepancias entre las diferentes comunidades.





Los grupos con estilos de vida similares se consideran "en comunion" y sus miembros pueden visitarse y casarse entre si. De esta manera, los amish evitan los problemas relacionados con la endogamia. No obstante, como casi todos los amish que existen en la actualidad descienden de los fundadores del siglo XVIII (unos pocos cientos), padecen de ciertas dolencias geneticas hereditarias, algunas de ellas muy graves. La mayoria de los amish aceptan las enfermedades geneticas y de cualquier otro tipo como voluntad de Dios. Muchos amish no acuden a los medicos y si ellos o sus familiares enferman confian exclusivamente en su fe y en su comunidad.
La electricidad se considera algo especialmente controvertido porque su uso supone el empleo de ciertos electrodom?sticos que podrian acabar con su vida sencilla. Algunas comunidades usan la electricidad con ciertos l?mites. Por ejemplo, puede ser producida con generadores propios, para determinadas tareas como soldar, recargar baterias o hacer funcionar las ordeñadoras.
Una curiosidad es la imagen de una niña amish jugando con una muñeca sin cara. Esta costumbre se basa en unas frases de la Biblia:
"No te haras escultura ni imagen alguna, ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra".
Este mandamiento lleva tambien a los amish mas estrictos a huir de las camaras de fotos o de television. Por ese motivo, en muchos casos es complicado conseguir una imagen de frente de los amish.





La comunidad actua de forma muy eficaz cuando alguno de sus miembros tiene algun problema. Por ejemplo, reconstruye en un solo dia un granero dañado por el fuego o por cualquier desastre natural. Los miembros de la comunidad deben apoyarse mutuamente y evitar los enfrentamientos, la violencia, tanto fisica como verbal. Los padres educan a sus hijos desde pequeños para que no pronuncien palabras que puedan herir los sentimientos de los demas o generar agresiones. Las familias suelen ser numerosas, con hasta diez hijos.
Los niños abandonan la escuela a los 14 años. Sus profesores amish les enseñan fundamentalmente un dialecto aleman amish, ingles, aleman culto (que se utiliza en los oficios religiosos), matematicas, salud, geografia, historia y la Biblia. Para los amish, las habilidades domesticas y agricolas son una parte muy importante en la educacion del niño. Los padres consideran que la educacion de sus hijos debe ser la estrictamente necesaria para ser un buen campesino y un buen padre de familia.
Algunas comunidades prohiben el uso de botones porque consideran que este objeto esta asociado con las ropas de las Fuerzas Armadas.





Las relaciones que las comunidades amish establecen con el mundo exterior son muy escasas, apenas algunas amistades con personas no amish, y el contacto obligado para sus negocios.
Los amish son fundamentalmente agricultores, algunos rechazan el empleo de maquinaria agricola, por ejemplo, tractores, y utilizan solo sus mulas y caballos. Tambien son buenos granjeros y carpinteros, fabrican y venden muebles de madera. Se desplazan en coches de caballos, que llaman buggys.
El joven amish ira siempre bien afeitado mientras este soltero. Cuando se case, se dejara crecer la barba. Sin embargo, en algunas comunidades, despues del bautismo, que se realiza cuando son adultos, se le permite al hombre llevar barba. El bigote suele prohibirse porque se considera un simbolo del militarismo.
La rumspringa es el momento en que a los adolescentes de 16 años se les permite decidir si quieren vivir en el mundo exterior, abandonando su religion y su comunidad, o bautizarse y adoptar para siempre el estilo de vida amish. Para tomar la decision, pueden salir de su comunidad y vivir un tiempo en el exterior, adoptando, temporalmente las costumbres de nuestro siglo. El porcentaje de abandonos es muy escaso.

domingo, 15 de marzo de 2009

20 Paradojas celebres



1. Paradoja de los Sentimientos (y la Lógica): "El corazón tiene razones que la razón no entiende" (Pascal).

2. Paradoja de la Ceguera: "Lo esencial es invisible a los ojos. Sólo se ve con el corazón" (El Principito).

3. Paradoja de la Improvisación: "La mejor improvisación es la adecuadamente preparada".

4. Paradoja de la Cultura: "La televisión es una fuente de cultura,
cada vez que alguien la enciende me voy a la habitación de al lado a leer un libro" (Groucho Marx).

5. Paradoja de la Ayuda: "Si deseas que alguien te haga un trabajo pídeselo a quien esté ocupado,
el que está sin hacer nada te dirá que no tiene tiempo".

6. Paradoja del Dinero: "Era un hombre tan pobre, tan pobre, tan pobre, que lo único que tenía era dinero".

7. Paradoja del Tiempo: "Vete despacio que tengo prisa".

8. Paradoja de la Tecnología: "La tecnología nos acerca a los más lejanos
y nos distancia de los más próximos" (Michele Norsa).

9. Paradoja del Sentido: "No llega antes el que va más rápido sino el que sabe dónde va" (Séneca).

10. Paradoja de la Felicidad: "Mientras que objetivamente estamos mejor que nunca subjetivamente nos encontramos profundamente insatisfechos" (José Antonio Marina).

11. Paradoja de la Sabiduría: "Quien sabe mucho escucha quien sabe poco habla.
Quien sabe mucho pregunta, quien sabe poco sentencia".

12. Paradoja de la Generosidad: "Cuanto más damos, más recibimos".

13. Paradoja del Conocimiento: "El hombre busca respuestas y encuentra preguntas".

14. Paradoja del Humor: "La risa es una cosa demasiado seria" (Groucho Marx )

15. Paradoja de lo Cotidiano: "Lo más pequeño es lo más grande"

16. Paradoja del Silencio: "El silencio es el grito más fuerte" (Shopenhauer).

17. Paradoja del Expertise: "No hay nada peor que un experto para evitar el progreso en un campo".

18. Paradoja de la Riqueza: "No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita".

19. Paradoja del Cariño: "Quien te quiere te hará sufrir".

20. Paradoja del Disfrute: "Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta
y gozamos poco de lo mucho que tenemos" (Shakespeare).

sábado, 14 de marzo de 2009

Una expedicion japonesa encuentra "huellas del Yeti" en Nepal

Un equipo de aventureros japoneses afirma haber descubierto huellas del legendario Yeti, que podría habitar en una región himalaya situada entre Nepal y Tibet.
"Las huellas eran de unos 20 centímetros de largas y se parecían a las de los humanos", dijo el lunes a la AFP Yoshiteru Takahashi, líder de Proyecto Yeti Japón. Takahashi habló tras regresar con los siete miembros de su equipo, después de su tercer intento de rastrear la criatura mitad hombre mitad mono, cuya leyenda ha animado durante décadas la imaginación de aventureros occidentales y montañistas.
Pese a haber estado 42 días en la cumbre Dhaulagiri IV, de 7.661 metros de altura, donde vieron huellas de yetis en el pasado, el equipo dijo que no pudo grabarlo. Pero Takahashi añadió que las huellas son suficientemente creíbles. "Yo mismo y otros miembros del equipo hemos venido durante años al Himalaya y podemos reconocer huellas de osos, lobos, ciervos y leopardos de las nieves y estas huellas no eran de nada de eso", añadió. "Estamos convencidos de que son reales. Las huellas y las historias contadas por la gente de este lugar nos da la certeza de que esto no es imaginario", añadió.

El equipo instaló nueve cámaras muy sensibles en un área donde Takahashi dice haber visto algo parecido a un yeti en una previa expedición realizada en 2003. "Lo vimos de perfil a unos 200 metros. Caminaba con las dos patas como un humano y parecía de unos 150 centímetros de alto, dijo Takahashi.
Pese a la falta de éxito en esta ocasión, seguirán buscando. "Regresaremos lo más pronto que se pueda, y seguiremos viniendo hasta que filmemos al yeti", dijo Takahashi.

viernes, 13 de marzo de 2009

Construccion de la Estatua de la Libertad

La Estatua de la Libertad fue un regalo de los franceses a los estadounidenses en 1886 para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y como un signo de amistad entre las dos naciones. Fue inaugurada el 28 de octubre de 1886 en presencia del presidente estadounidense de la época, Grover Cleveland. La estatua es obra del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi y la estructura interna fue diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel.

Éstas imágenes, son de 1878, mientras trabajaban en ella, fotos tomadas, claro, en París, Francia, cuando aún estaba en piezas, y a punto de comenzar el envío a Nueva York, en EEUU.