jueves, 9 de septiembre de 2010

Un ejército de 15.000 ciegos dirigidos por un tuerto

El Zar Samuel Esteban (979-1014), gobernador de Ohrid (capital de la antigua Bulgaria) murió de un ataque al corazón producido por la impresión que le produjo ver como su ejército, de quince mil hombres, regresaba de la guerra contra el emperador bizantino Basilio II.

Emperador Basilio II

A lo largo de cuarenta años búlgaros y bizantinos mantenían una guerra sin fin. En uno de los momentos de esa guerra los búlgaros, que se defendían de los bizantinos a duras penas vieron la posibilidad de la victoria cuando se encontraban en el valle del río Struma, y guiados por el Zar Samuel Esteban, decidieron atacar.

Y así fue, comenzó una nueva batalla que durante los primeros compases pareció estar igualada, algo que no había sucedido hasta entonces. Pero fue un espejismo, los bizantinos consiguieron rodear a los búlgaros y atacarles por la retaguardia. Esta situación "asustó" a los búlgaros, que perdieron el control de la batalla, desordenándose. Esto lo aprovecho Basilio II para hacerse con 15.000 prisioneros.
El Zar Samuel por suerte, pudo huir hasta su ciudad Ohrid. Una vez allí recibió la noticia de que su ejército volvía. Samuel no entendía lo que pasaba y decidió salir al encuentro de sus hombres.


La visión de Samuel no pudo ser más triste, quince mil soldados ciegos que volvían en grupos de cien con un soldado al mando, tuerto, que servía de guía a sus compañeros. Ciento cincuenta soldados tuertos al mando de casi 15.000 ciegos causo una apoplejía al Zar que le condujo a la muerte dos días más tarde.

Basilio II aplastó a los búlgaros e hizo 15.000 prisioneros: mandó cegar a 99 de cada 100 de éstos, dejando tuerto al restante para que pudiese guiar a los demás de vuelta.

Basilio II, fue conocido a partir de ese momento como Basilio Bulgaroktonos (el matador de búlgaros). Obviamente, tras aquel final cruel la desmoralización llego a los búlgaros y la guerra que duraba ya cuarenta años terminó.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La búsqueda del dorado


Muchos aventureros han luchado, asesinado y saqueado en el curso de la búsqueda de El Dorado. A menudo, también han ofrendado sus propias vidas persiguiendo algo que quizá no haya sido más que un sueño generado por la codicia. Todo empezó cuando los españoles invadieron el imperio de los incas, en el Perú, en 1532 y descubrieron una fastuosa acumulación de oro que incluía muchas y bellísimas obras de arte. Los invasores ocuparon la ciudad de Cuzco y apenas podían dar crédito a sus ojos cuando vieron el botín que estaba a su disposición.

En Cuzco, las paredes del templo del emperador estaban enchapadas en oro, e incluso las cañerías que conducían el agua estaban hechas del precioso metal. Los españoles invadieron el imperio inca y capturaron al emperador, Atahualpa; luego pidieron por él un rescate increíble: exigieron que se llenase de oro una enorme habitación de 7.0 X 5.0 metros hasta una altura de más de 2,50 metros. Los incas pagaron el enorme rescate, pero los invasores, dirigidos por Francisco Pizarro, pisotearon el acuerdo y asesinaron a su rehén a sangre fría.

No satisfechos con las formidables riquezas de que se habían apoderado, los conquistadores, en un alarde de rapacidad y de crueldad, desmantelaron el Imperio de los incas y lo despojaron de la mayor parte de sus riquezas. La codicia de los invasores no hizo sino crecer cuando oyeron relatos según los cuales existían tesoros aún más grandes en el norte, más allá de las fronteras del imperio inca, en un sitio que la gente llamaba El Dorado. Los mitos y las leyendas que rodeaban El Dorado eran muchas y variadas: algunos afirmaban que se trataba de una ciudad perdida; otros, que era un templo repleto de tesoros, escondido en lo profundo de la selva; hubo incluso quienes afirmaban que El Dorado era una montaña de oro macizo. Una de las teorías que actualmente gozan de mayor aceptación, sin embargo, sostiene que El Dorado era una persona: probablemente el jefe del pueblo chibcha (o muisca).

Los chibcha ocupaban el extremo norte de los Andes, y su jefe residía en la región donde hoy se levanta la capital de Colombia, Bogotá. El Dorado recibió ese nombre debido a la ceremonia chibcha que señalaba u ascenso al trono. El rito comenzaba cuando el pueblo se reunía a orillas del lago de Guatavita, de forma circular y rodeado de altas montañas; las celebraciones duraban varios días; en el momento culminante, el jefe que ascendía al oro, rodeado por sus sacerdotes, embarcaba en una balsa de juncos, que era conducida hasta el centro del lago. Se quemaba incienso y las flautas entonaban su misteriosa música, que se difundía sobre las aguas. Una vez la balsa estaba en el centro del lago, el nuevo jefe chibcha era desnudado y todo su cuerno se revestía con polvo de oro. Mientras el sol producía resplandores en su cuerno, el nuevo jefe cogía objetos de oro y los dejaba caer en el lago, como una ofrenda a los dioses de su pueblo. El ejemplo del jefe era seguido luego por el pueblo reunido en las orillas; cada uno aportaba su tributo, arrojando objetos de oro al agua. Así fue como el fondo del lago Guatavita llegó a contener una de las más ricas colecciones de objetos de oro del Nuevo Mundo. Curiosamente, el pueblo chibcha, el pueblo de El Dorado, no poseía yacimientos de oro propios.

Conseguían el metal precioso mediante la guerra y el intercambio comercial; eran dueños de la única mina de esmeraldas de todo el continente y poseían también enormes depósitos de sal; por lo tanto, trocaban por oro estas dos valiosas mercancías. En junio de 1535, Georg Hohermuth, gobernador alemán de Venezuela, partió en busca de El Dorado, contando con un dato que le habían proporcionado los nativos: «De donde viene la sal, viene también el oro.» Hohermuth salió al frente de una fuerza expedicionaria integrada por 40 hombres; buscaron durante tres años enfrentando las más espantosas condiciones geográficas y climáticas. Cuando la expedición regresó a Venezuela con 300 de sus integrantes habían perecido; por una ironía del destino, los expedicionarios habían estado a sólo 100 kilómetros del lago de oro. Al año siguiente, el formidable conquistador español Sebastián de Benalcázar partió también en busca del lago; unos meses después, un aventurero alemán, Nicholaus Federmann, se embarcó en la misma misión.

Al mismo tiempo, el jurista español Gonzalo Jiménez de Quesada organiz6 una expedición al interior de los Andes. Condujo a sus hombres hasta una región rica en sal y ocupé una serie de poblaciones chibcha. Los expedicionarios torturaron a los habitantes hasta que revelaron el origen de las esmeraldas que poseían. Un indio le dijo a Jiménez de Quesada que «el lugar del oro” en, el pueblo de Hunsa. El conquistador se apoderó del pueblo y descubrió que en las casas chibcha, construidas de madera y mimbres, había numerosas placas de oro. También descubrió grandes montones de esmeraldas y sacos que contenían oro en polvo. Los expedicionarios arrancaban los adornos de oro que los chibcha usaban en las orejas y en la nariz, antes de sacrificar a los prisioneros.

Al saquear la casa del jefe de la población, hallaron que estaba revestida con láminas de oro macizo y que contenía un fabuloso trono, hecho de oro y esmeraldas. Jiménez de Quesada continué su búsqueda de El Dorado y finalmente se reunió con Benalcázar y Federmann en la región central de Colombia; allí fundaron la ciudad de Santa Fe de Bogotá. La suerte jugó a los cazadores de fortuna una irónica mala pasada: llegaron al lago de oro, pero no encontraron El Dorado.

Porque El Dorado ya no existía la dinastía de los jefes chibcha que celebraban la ceremonia del oro en la balsa habla sido derrocada tras una dura lucha por el poder unos años antes. En 1545, el hermano de Jiménez de Quesada, Hernán, realizó un enérgico intento para apoderarse de los tesoros que contenía el lago Guatavita. Esclavizó a un considerable número de indios chibcha y los obligó a formar una cadena humana desde el borde del lago hasta la cima de un ceno. Los esclavos cogían el agua en cubos, que pasaban de mano en mano y eran volcados del otro lado de la montaña. Esta operación se llevó a cabo durante tres meses y el nivel del lago descendió 2,70 metros; varios cientos de objetos de oro quedaron al descubierto con el descenso de las aguas, cerca del borde del lago, antes de que el intento fuera abandonado. Cuarenta años más tarde se organizó un intento aún más ambicioso de secar el lago.

Un comerciante español reclutó un ejército de 8000 indígenas y lo lanzó a construir un profundo canal, para drenar el Guatavita. El intento tuvo más éxito que el de Hernán Jiménez de Quesada: el nivel de las aguas descendió 18 metros. El comerciante pudo apoderarse de numerosos objetos de oro y de valiosas esmeraldas; pero los corrimientos de tierra obstruyeron finalmente el canal de drenaje y también este proyecto tuvo que ser abandonado. A principios del presente siglo, una empresa británica se propuso desaguar completamente el lago.

Consiguió excavar un canal que hizo descender al mínimo el nivel de las aguas; pero el fango depositado en el fondo del lago era demasiado blando y demasiado profundo, lo que impedía caminar sobre él. Luego, el fuerte sol de la región endureció el lodo hasta convertirlo en una dura roca, y cuando la compañía consiguió hacer llegar al laso un equipo de perforación, ya era demasiado tarde: el lodo endurecido obstruía el canal de drenaje y las lluvias habían llenado de nuevo el Guatavita.

A partir de entonces, el gobierno colombiano dictó una ley que protege al ago de las incursiones de los cazadores de tesoros. Sin embargo, las fabulosas riquezas de El Dorado continúan atrayendo a los aventureros. Muchos viajeros contemporáneos que han visitado las tierras de los Incas refieren que muchos indígenas, descendientes de los pueblos que celebraban el ritual del oro, todavía practican hoy ceremonias similares, lejos de los ojos ávidos de los extranjeros. Los descendientes de los chibcha se reúnen en un valle secreto, en la alta montaña, para celebrar sus antiguos ritos; los sacerdotes danzan ante su pueblo, ocultos sus rostros con máscaras de oro, tal como lo hacían sus ancestros. Por lo tanto, el espíritu de El Dorado sigue vivo, como vivo permanece el misterio de su fabuloso tesoro.

martes, 7 de septiembre de 2010

Los 20 mitos mas populares de la ciencia.

1) Los pollos pueden vivir sin cabeza

Cierto, y no solo durante unos pocos minutos. Un pollo puede caminar por los alrededores sin su tarro a causa de su bulbo raquídeo, que a menudo permanece parcialmente intacto después de la decapitación, ya que es desde este órgano desde donde se controlan la mayor parte de sus reflejos. Un pollo robusto logró vivir 18 meses. Sin embargo probablemente fue un cabeza de chorlito. (Nota: El ave al que hacen referencia era el famoso pollo Mike y lo alimentaron con mangueras por donde le suministraban el alimento).

2) El agua gira en dirección contraria en los desagües del hemisferio sur a causa de la rotación terrestre
La gravedad de la Tierra es demasiado débil como para afectar a la dirección del flujo del agua en los desagües, de hecho, esto es algo fácil de comprobar visitando unos cuantos lavabos, lo cual te demostrará que los remolinos de agua se forman dependiendo de la forma del fregadero, no del hemisferio. Edito: "A pesar de que se tiene la creencia de que por el efecto Coriolis en el hemisferio Norte el agua de los inodoros gire en el sentido de las agujas del reloj y en el hemisferio Sur al contrario, está demostrado que dicho efecto no tiene repercusión en el giro del agua. Este giro depende exclusivamente al diseño del desagüe del inodoro. En un mismo hemisferio aparecen giros en uno y otro sentido, refutando la creencia popular" http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%A1ter Lo anterior gracias a iovis ya que este punto ha causado polémica.

3) En el espacio no hay gravedad
La culpa de esta idea errónea la tiene el término “gravedad cero”. La gravedad está en todas partes, incluso en el espacio. Los astronautas parecen carentes de peso porque se encuentran en una continua caída libre hacia la Tierra, y se mantienen “en vuelo” a causa del movimiento horizontal de la nave. Los efectos de la gravedad disminuyen con la distancia, pero en realidad, nunca se van del todo. Ah, y ya que estamos en ello, tampoco es cierto que el espacio esté vacío. Existen toda clase de átomos ahí fuera, aunque algunas veces muy lejos (y también hay que añadir a este fino gas a la suma total de la gravedad).

4) Los humanos solo emplean el 10% de sus cerebros
Esta frase tan repetida lleva en circulación durante al menos un siglo. Por fortuna, no es cierta. Las imágenes captadas por los aparatos de resonancia magnética demuestran con claridad – y a todo color – que los humanos emplean convenientemente la mayor parte de su córtex cerebral, incluso durante la siestecita.

5) Comerse un panecillo con semillas de amapola actúa como un opiáceo
Los que apoyan esta leyenda urbana basan su credibilidad en un popular episodio de la Comedia televisiva Seinfeld. Resulta que detrás de la comedia hay un viso de realidad: las pruebas sugieren que ingerir dos panecillos con semillas de amapola (en vez de sésamo) pueden dar positivo en opiáceos en una prueba de drogas.

6) Un penique arrojado desde lo alto de un rascacielos puede matar a un peatón
Los peniques no son la más aerodinámica de las armas. La combinación entre su forma y la fricción del viento, implica que aunque lo arrojaras desde los 380 metros de altura del Empire State Building, viajaría a una velocidad tal que simplemente provocaría una leve punzada al desafortunado peatón.

7) Los adultos no desarrollan nuevas neuronas
Buena parte del desarrollo crucial en el cerebro de los humanos se da durante la infancia, pero a partir de entonces no todo va cuesta abajo. Algunos estudios han demostrado que las neuronas continúan creciendo y cambiando bien avanzada la edad adulta.

8) La sopa de pollo puede curar el resfriado común
Curar es una palabra muy fuerte, pero la ciencia sugiere que las mamis de todo el mundo tienen parte de razón al forzar a sus hijos a tragar cucharadas de sopa de pollo garganta abajo. Los estudios descubrieron que el caldo, tiene de hecho propiedades anti-inflamatorias que ayudan a reducir la congestión.

9) El bostezo es “contagioso”
Empíricamente, esto es difícil de negar; quizás estés bostezando mientras lees esto. La pregunta real es si hay algo fisiológico involucrado, y la respuesta es “probablemente si”: incluso los chimpancés lo repiten cuando ven a un congénere bostezar.

10) Los rayos nunca golpean dos veces en el mismo sitio
En realidad, los rayos tienen “querencia” por algunos puntos, particularmente si se encuentran a cierta altura. El Empire State Building recibe unos 25 impactos por rayo cada año. Benjamín Frankling descubrió este concepto hace muchos años y situó un poste de metal en lo alto de su tejado, luego hizo correr un cable desde este hasta el suelo, inventando así el pararrayos.

11 La boca de un perro está más limpia que la de un humano

A pesar del hábito que tienen de lamer cosas que los humanos no se atreverían, los científicos nos venden a menudo que la boca de Fido es más estéril que la nuestra. Y lo cierto es que las bacterias orales son tan específicas a cada especie que no se puede decir que unas sean más limpias que otras, son simplemente diferentes.

12 El pelo y las uñas continúan creciendo después de muerto
Aunque parece que el cabello y las uñas siguen creciendo después de muerto, esto es simplemente una morbosa ilusión óptica en acción. Tras la muerte, el cuerpo de un humano se deshidrata severamente, lo cual retrae la piel lo bastante como para dejar expuesta una porción mayor de cabello y uñas.

13 Los gatos siempre caen de pie

Estudios científicos han demostrado que, cuando se les arroja desde la toda clase de altura, los gatos aterrizan elegantemente sobre sus patas. Estos resultados únicamente varían cuando se deja caer al gato, patas arriba, desde una altura inferior o igual a 30 centímetros. No te sugerimos que lo intentes en casa.

14 Los hombres piensan en el sexo cada siete segundos

Los machos están programados para la reproducción, desde un punto de vista evolutivo, pero no existe ningún método científico que permita medir la extensión temporal que el deseo ocupa en nuestra vida diaria. Afortunadamente, para la productividad mundial en su conjunto, lo de los siete segundos parece ser una gran exageración, tal y como dirían los mejores investigadores.

15 Cuando corres bajo la lluvia te mojas menos

Las ecuaciones matemáticas actuales empleadas para resolver esta popular cuestión han sugerido que es cierto, aunque no por las sencillas razones que podrías pensar. La complejidad de los cálculos incluye factorizaciones en el número de gotas de lluvia que golpean la cabeza del caminante contra las que golpean el pecho del corredor.

16) La regla de los cinco segundos

Tener una regla arbitraria para justificar el consumo de comida que cae al suelo dentro de cierto período de tiempo es conveniente, especialmente cuando dicha comida es un pastelito brownie. Desafortunadamente las pruebas (y la lógica) confirman que los gérmenes se adhieren a la mayor parte de las comidas en el momento en que entran en contacto.

17) Los animales pueden predecir los desastres naturales

No existen evidencias de que los animales posean un misterioso sexto sentido que les permita predecir desastres naturales. Su fino sentido del olfato, oído y agudizados instintos bastan por si solos para que se dispersen por las faldas de las colinas durante un huracán o un tsunami. E incluso así, los animales mueren muy a menudo a causa de los desastres naturales, de modo que si tienen una clase de sexto sentido, no les vale para mucho.

18) Las estaciones son causadas por la proximidad de la Tierra al sol

La distancia que separa a la Tierra del sol durante su órbita elíptica anual, en realidad tiene poco efecto sobre la temperatura. Lo que dicta el clima es el ángulo de inclinación de la Tierra (hacia el sol en verano desde el hemisferio norte, y lejos de él durante el invierno).

19 La Gran Muralla china es la única construcción humana visible desde el espacio

Existen algunas variaciones sobre este dicho folclórico, y todos son cuantificablemente falsos. Los astronautas pueden señalar la Gran Muralla desde órbitas terrestres bajas, junto a muchos otros puntos, como las pirámides de Gizeh e incluso las pistas de aterrizaje de algún aeropuerto. Pero desde la luna no se puede ver la Muralla.

20) Se tardan 7 años en digerir un chicle (goma de mascar)

A pesar de que a los ácidos estomacales les puede resultar un poco más difícil de digerir que las comidas orgánicas, los chicles no reciben ningún tratamiento especial por parte del sistema digestivo. Los doctores creen que este viejo cuento de nuestras señoras fue una invención destinada a evitar que los niños se tragasen esta sustancia gomosa.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El misterio del anuncio que ofrecía un viaje en el tiempo

En la sección de anuncios clasificados uno puede encontrarse cualquier cosa. Pero ¿y si lo que encontramos es una oferta para viajar al pasado? Es lo que les pasó a los lectores de Backwoods Home Magazine, una revista americana especializada en bricolaje y consejos de construcción. En su sección de clasificados, aparecía el siguiente anuncio:

“Se busca: alguien que quiera viajar al pasado conmigo. Esto no es una broma. Apartado de Correos Box 322, Oakview, CA 93022. Se pagará cuando hayamos vuelto. Debe traer sus propias armas. La seguridad no está garantizada. Sólo lo he hecho una vez”.

Apareció por primera vez en 1997, en la página 92 del número de septiembre/octubre, y fue escrito por John Silveira. Durante los primeros años de la revista, su editor, Dave Duffy, a veces encontraba dificultades para llenar la página de clasificados, y le pedía a Silveira que llenara los huecos con algunos chistes. Cuando una noche el editor acudió a él desesperado por llenar el espacio, Silveira no tenía contenido, Duffy le sugirió que se inventara un par de anuncios clasificados. Uno era de un chico que buscaba novia. El otro, el del viaje en el tiempo.

Lo que ni editor ni redactor se esperaban fue el éxito que tuvo el segundo anuncio. En poco tiempo se recibieron cientos de cartas preguntando por él, mientras que sólo llegaron cinco respuestas para el anuncio de “se busca novia”. Hasta la fecha, el apartado de correos sigue recibiendo respuestas. Su autor cree que se debe a la periódica aparición del anuncio en internet y otros medios. Ha recibido respuestas de todo el mundo. La mayoría de ellas de gente que cree que es un anuncio real y muchos otros reconociendo que es una broma pero escriben con la esperanza de que no lo sea. Algunos incluso dicen que lo harían gratis.


viernes, 3 de septiembre de 2010

La cascada de sangre en la Antartida

Entre las numerosas maravillas naturales presentes en la Antártida, se destaca la Cascada de Sangre, una fuente de agua salada y de un intenso color rojizo que emana ocasionalmente del glaciar Taylor, y que tiene todo el aspecto de una herida abierta en pleno corazón del Continente de Hielo. Pero el aspecto más sorprendente de la Cascada de Sangre es que en su interior alberga la posibilidad de explicar la presencia de vida extraterrestre en ambientes inhóspitos y carentes de oxígeno.

La Cascada de Sangre se encuentra en la región de los Valles Secos, uno de los pocos sectores de la Antártida desprovistos de hielo y que es considerado como uno de los desiertos más extremos del mundo, debido a las escasísimas precipitaciones registradas durante el año. En los Valles Secos se encuentran múltiples glaciares, cada uno de ellos con diferente composición quí mica; algunos están compuestos por agua dulce y otros contienen agua salada, como el glaciar Taylor, en donde se encuentra la Cascada de Sangre, cuyo origen continúa siendo un misterio para la comunidad científica.


Desde la década de 1960, los cientí ficos saben que el color rojo que tiñe a la Cascada de Sangre proviene de la acumulación de óxido de hierro en las sales del glaciar, pero durante muchos años no se pudo determinar su procedencia. La teorí a más plausible estima que hace varios millones de años, el Valle de Taylor fue inundado por el Mar de Ross, como un fiordo. El clima cambió y el mar se retiró, dejando el valle ocupado por un gran lago salado. Con el avance del Glaciar Taylor, los depósitos de sal acumulados durante millones de años bajo 400 metros de hielo, llegaron finalmente hasta el borde del glaciar y comenzaron a ser expulsados, tomando el color rojizo caracterí stico de las manchas de óxido al mezclarse con el óxigeno del exterior.

Pese a las inclementes condiciones de la Cascada de Sangre, asolada por fríos intensos, precipitaciones mí nimas y dentro de un lago saturado de hierro y azufre, recientemente se descubrió la presencia de bacterias en las profundidades del glaciar Taylor, prosperando en este entorno aparentemente tan poco propicio para la vida. De acuerdo a un estudio publicado por la revista cientí fica Nature, estas bacterias han estado aisladas del mundo exterior por más de un millón y medio de años, y sin embargo han conseguido crecer y multiplicarse, desafiando todas las probabilidades.

La investigadora de la Universidad de Darmouth Jill Mikucki ha estudiado durante años a estos microorganismos, comprobando que son capaces de metabolizar el hierro y el azufre, esencialmente obteniendo energí a de todo lo que encuentran en el lago sin necesidad de depender de la luz solar ni del oxí­geno, a diferencia del resto de los seres vivientes de la Tierra.



El descubrimiento de las bacterias en la Cascada de Sangre abre las puertas para considerar la existencia de vida en otras partes de nuestro Sistema Solar que presentan condiciones similares, tales como el planeta Marte o Europa, una de las lunas de Júpiter. Tal vez, bajo las espesas capas de hielo de dichos cuerpos celestes, encontraremos algún dí a los primeros indicios de verdadera vida extraterrestre.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La menstruación al alcance de los hombres: La maquina de la menstruacion


La artista japonesa Sputniko ha inventado una curiosa maquina dispuesta a hacer más real la igualdad entre hombres y mujeres. No se si la maquina tendrá mucho éxito, pero al menos ella lo ha intentado.

El artilugio en cuestión es un simulador de la regla o periodo femeninos.


La artista japonesa Hiromi Ozaki (cuyo nombre artístico es Sputniko), ha pretendido que el hombre sienta las molestias físicas de una mujer en los días de la menstruación, y de paso hacer reflexión acerca de las diferencias de género.



Sputniko pretende con su obra acercar la experiencia de la menstruación a los hombres.

Equipada con un mecanismo dispensador de sangre y en el abdomen con electrodos de estimulación, la máquina simula la menstruación con el dolor y el sangrado propio y una duración de 5 días.

Para presentar al mundo su invento, la artista ha grabado un videoclip en el que un joven nipón construye la Máquina de la Menstruación para convertirse en mujer y entender así mejor lo que experimentan las chicas con las que sale.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ranking de los peores desatres naturales



1.-El tornado de los tres estados: Generalmente un tornado es considerado como un fenómeno natural muy peligroso, pero en 1925 se formó uno que atravesó tres estados de los EE. UU. El tornado recorrió 350 km y fue uno uno de los más fuertes jamás registrados, sirvió de base para la categoría 5 (máxima) en la escala Fujita-Pearson. Típicamente un tornado es incapaz de extender su recorrido por grandes distancia, pero hay informes que confirman que este fue la excepción atravesando Missouri, Illinois e Indiana. Dejó alrededor de 700 muertos, más de 2000 heridos y perdidas materiales millonarias.



2.-Lago Nyos, Camerún: En 1986 alrededor de 1800 personas fueron halladas muertas en los bordes del lago Nyos. Miles de animales sufrieron también el mismo destino. Los cuerpos no mostraban traumas ni signos de enfermedad. Científicos de todo el mundo determinaron que el mencionado lago fue la causa de la muerte. Cuando analizaron el agua del lago, formado en un cráter de un volcán extinto, encontraron altos niveles de CO2, producto de la liberación de gases desde el fondo del lago. La hipótesis menciona que una nube de CO2 desplazándose a casi 50 km/h, bajó a los valles que circundan el lago, expandiéndose unos 23 km a la redonda. A medida que esta nube toxica avanzaba se ceñía la terreno, desalojando en aire y asfixiando a hombres y animales.



3.-La explosión de Tunguska: El fenómeno fue producto de una inmensa explosión ocurrida sobre las proximidades del río Podkamennaya en Tunguska el 30 de junio de 1908. El suceso alimentó más de 30 hipótesis y teorías de lo ocurrido. La detonación, similar a la de una arma termonuclear, ha sido atribuida a un objeto del espacio. Debido a que no se ha encontrado fragmento alguno, se maneja la teoría de que fue un comenta formado por hielo. Al no alcanzar la superficie, no se produjo cráter o astroblema alguno. El minerólogo Leonid Kulik encontró una área devastada de 50 km de diámetro, pero ningún indicio de cráter, lo que resulto sorprendente. Desde entonces han sido muchas las investigaciones hechas en Tunguska, existen nuevas teorías e hipótesis pero ninguna a ciencia cierta explica que ocurrió en Tunguska.



4.- El invierno infinito de 1816: Hoy es difícil imaginar un verano con nieve, pero en 1816, en el noroeste de Estados Unidos, Canadá y Europa, fue una realidad. El invierno comenzó desde mayo con una gran helada que arrasó numerosos cultivos provocando escasez de alimentos especialmente en Europa. El invierno de debió principalmente a la erupción del volcán del Tambora, suscitada un año anterior, causando un fenómeno conocido como “invierno volcánico”.



5.- Erupción del volcán Krakatoa: El Krakatoa tiene un historial extenso de erupciones a lo largo de la historia, generalmente con consecuencias desastrosas. En 1883 se produjo una erupción considerada como uno de los “más violentos acontecimientos volcánicos de la historia”, matando a miles de personas. El sonido causado por la erupción está considerado como el más alto históricamente registrado y pudo escucharse a casi 3000 km de distancia en Perth, Australia. Destruyó casi en su totalidad la isla de Krakatoa, y otras pequeñas islas vecinas. El polvo residual de la explosión causó lo que se denomina “luna azul” en forma continua durante casi dos años.



6.-Granizo en Bangladesh: La primavera de 1986 en la ciudad de Gopalganj, Bangladesh se registraron partículas de hielo que pesaban alrededor de 1 kg. La precipitación del descomunal granizo causó la muerte de 92 personas y la destrucción total de muchos cultivos.



7.- Invasión de serpientes en Martinica: Fenómenos geológicos y naturales causaron este extraño suceso en 1902. Una lluvia de cenizas y fuerte olor a azufre provocados por la actividad volcánica en Bald Mountain obligaron a miles de serpientes venenosas, de la especie Bothrops lanceolatus, a abandonar su hábitat en la montaña. Los animales fueron a parar a las casa de la ciudad de Saint-Pierre ocasionándole la muerte a más de 50 personas y a decenas de animales domésticos.



8.- Terremoto en Nuevo Madrid, Missouri: Entre 1811 y 1812 en el medio Oeste de EU se produjo un impacto geológico muy importante. Enormes grietas dividieron el terreno, reconfigurando el paisaje de la región central. El terremoto no solo se sintió en en el medio oeste también se informaron daños en Nueva Inglaterra ,Boston y Washington, DC. La mayoría de los procesos geológicos toman millones de años, por lo que es extremadamente raro ver una modificación tan radical del terreno.



9.- Estampida de elefantes en la India: La primavera de 1972 el bosque Chandka se encontraba en una prolongada sequía. Por si fuera poco, la región fue azotada por una ola de calor. Esto provocó en los elefantes locales un frenesí por la falta de agua y alimentos. Muchos agricultores de la región tuvieron que abandonar sus hogares. La situación persistió hasta el verano y los elefantes descontrolados por la falta de agua y alimento, provocaban estampidas a través de 5 aldeas, causando la muerte de 24 personas y destruyendo todo a su paso.



10.- La contaminación atmosférica en Londres: A principios de diciembre de 1952, un fuerte frío y niebla se trasladó a la zona de Londres. Debido descenso de la temperatura, los londinenses comenzaron la quema de más carbón para calentar sus hogares. La contaminación liberada por la combustión del carbón quedo atrapado por la por la densa masa de aire frío que cubría la cuidad. Estos contaminantes se acumularon en el transcurso de cuatro días hasta que el smog se hizo tan espeso que conducir se convirtió en un imposible. Permanecer dentro de una casa no era ninguna ayuda, conciertos y obras de teatro se cancelaron porque los asistentes no podía ver el escenario a través del humo. En el momento, no hubo gran pánico por el smog. Sin embargo, en las semanas que siguieron, más de 4000 personas murieron, y otros 8.000 en los meses que siguieron, todos con problemas respiratorios causados o agravados por la contaminación. Esta desgracia promovió la aprobación de la Ley de Aire Limpio en 1956 , convirtiendo a los londinenses en personas más conscientes de su efecto sobre los sucesos del medio ambiente.