lunes, 20 de septiembre de 2010

Apad irobot Android tablet, una buena (y mucho mas economica) alternativa al Ipad

Desde hace unos meses, a partir del anuncio de la salida al mercado del famoso Ipad, estamos viviendo una autentica "guerra" de lanzamientos de nuevos tablets destinados a competir con este.




El Apad iRobot Android tablet, el cual usa el sistema operativo Google Android, es una de estas alternativas que comentamos. Técnicamente muy similar al Ipad de Apple, pero con con dos diferencias, en mi opinion, muy importantes: por un lado su capacidad para multitarea (a un no entiendo como no han solucionado este tema en Apple, ya que la falta de esta caracteristica para mi al menos supone una gran carencia) y por otro lado, y mas en estos tiemnpos que corren, su precio, ya que podemos adquirir nuestro Apad irobot Android tablet por la módica cantidad de 158,45 €.

Las características técnicas principales de este nuevo tablet son:

  • CPU: RockChip RK2808z
  • RAM: 128 DDR
  • Disco duro: 2GB NAND Flash (ampiable vía SD hasta 32 Gb)
  • Cámara de fotos: 1,3 mpix
  • WIFI: 802.11B/G
  • Pantalla: 7" TFT LCD, resolución: 800*480
  • Versión de Android: 1.5
  • Codecs multimedia: MP3, 3GP,AVI(320*240), Video. Word , Excel, Mail y PDF
  • Soporte de Youtube
  • Conectores:
    1 x MicroSD (hasta 32 Gb)
    2 x USB
    1 x Salida de auricular estéreo
  • Audio: altavoces estéreo
En principo, el Apad irobot Android tablet parece una seria alternativa al Ipad, que mejora alguna de los inconvenientes de este, lo único será ver que acogida tiene en un mercado, que en este momento esta copado (por no decir saturado) de productos de la marca de la manzana.

Si quieres saber más y te interesa adquirir uno entra en Microcubo


viernes, 17 de septiembre de 2010

Un inodoro 'inteligente' que hace un chequeo médico


Parecía que los japoneses habían inventado ya todo en lo que se refiere a retretes, capaces de autolimpiarse, limpiar al usuario, proporcionar masajes... Ahora, una vuelta de tuerca en aplicaciones para el inodoro busca seducir a una generación que mira por su salud: se trata de convertirlo en un centro de minichequeos médicos.

Dentro de la categoría de los "inodoros inteligentes", los más recientes modelos de alta tecnología funcionan como un minilaboratorio médico. Es decir, uno pretende aliviar una necesidad natural y termina minutos más tarde con un análisis de orina, el peso y la temperatura registrados, así como la tensión.

Toto, el fabricante de salintarios número uno en Japón, ha inventado este nuevo retrete avanzado tras un encargo de la constructora Daiwa House.

Los ingenieros han desarrollado un tubo que sale de la taza y recoge una muestra de orina para detectar azúcar y medir su temperatura. Una báscula camuflada frente a la taza registra el peso del usuario, y un brazalete controla la presión arterial. Los resultados se muestran en una pantalla en la pared.

"El modelo actual transmite automáticamente los datos al PC y depende de cada uno reenviar esa información al médico de cabecera", comenta Akiho Suzuki, arquitecta de Daiwa House. "La próxima generación de inodoros, que ofrecerán mejores análisis y más completos, transmitirán los datos a través de Internet directamente al médico o los miembros de su familia."

El precio de este inodoro avanzado, capaz de almacenar el análisis de cinco personas, oscila entre los 350.000 y los 500.000 yenes (3.200 y 4.500 euros). "De momento, está sobre todo orientados a una clientela de edad media y avanzada. Sin embargo, esperamos que más gente joven se vuelva más interesada en su salud", añadió Suzuki.

'Baños inteligentes'

Los 'cuartos de baños inteligentes' están muy extendidos en Japón, y en más del 70% de los hogares japoneses existe alguna funcionalidad 'avanzada' en el propio retrete: bidet incorporado, ducha anal, secado, masaje, asiento con calefacción, música, etc...

En los modelos más recientes, la tapa se levanta automáticamente al entrar en el cuarto. En otros, los hombres pueden presionar un botón para levantar el indodoro, para luego volver a su sitio y con la tapa bajada una vez finalizado su uso.

Atsuko Kuno, arquitecto en Toto, asegura que todas estas funciones tienen "valor real". "La apertura automática de la tapa ha sido diseñada principalmente para para evitar la flexión a las personas mayores y ayudar a los niños demasiado pequeños", recuerda.

Algo parecido sucede con el asiento caliente, hecho de un material que evita la pérdida de energía. "Después de una semana, refleja las costumbres de los usuarios y aumenta la temperatura en los momentos del día en que el baño es más utilizado".

Limpieza

Inax, el principal competidor de Toto, ha construido su reputación en la limpieza, tal y como destaca el ingeniero Ichiro Kojima. "Hace una década los clientes se quejaban de que era difícil limpiar los alrededores de la cisterna. Inax tomó nota y se convirtió en el primer fabricante de retretes sin cisterna".

Hoy en día, los últimos modelos incluso son capaces de elevar todo el asiento por sí mismos unos centímetros, con el fin de pasar la esponja.

Asimismo, todoslos fabricantes también están haciendo grandes esfuerzos para ahorrar agua, de manera que el gasto medio de hoy en día es de entre 4,8 y 6 litros de agua por cada retrete frente a los 13 que costaba antes tirar de la cadena.

Por último, los aseos japoneses no estarían completos sin el toque que proporciona 'Otohime' (literalmente: 'Sonido de princesa'), reservado para las mujeres, que reproduce el sonido de la cisterna con el fin de cubrir otros ruidos corporales 'molestos'. Existe incluso un modelo portátil para quienes no puedan vivir sin él fuera de casa.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Miyuki Ishikawa - La mayor asesina en serie en toda la historia de Japon


En la década de los 40, Miyuki Ishikawa trabajaba como directora de la Maternidad del hospital Kotobuki en Tokyo, Japón. El número de bebés aumentaba en el hospital, y la ausencia de servicios sociales y la escasez de ingresos de los padres de los bebes, forzó a la partera a hacer lo inimaginable. La demencial presión que Miyuki sentía la llevó a dejar morir centenares de infantes recién nacidos, creyendo que así les evitaría una vida de angustia.

Nace una asesina

Miyuki nació en 1897, en el pueblo de Kunitmi, dentro del distrito de Miyazaki. Realizó sus estudios superiores en la Universidad de Tokyo y tras graduarse entabló una relación con Takeshi Ishikawa, posteriormente contrajeron nupcias, pero su matrimonio no produjo hijos.

Para ayudar en su hogar, Miyuki consiguió un empleo como directora en el ala de maternidad del hospital Kotobuki, lugar donde trabajaba asistiendo partos. En aquel tiempo Japón no reconocía licenciatura sobre esta práctica.

Durante su trabajo Miyuki también revisaba los reportes hechos sobre los padres y sus antecedentes, así descubrió que muchos de ellos eran pobres y no tenían los ingresos suficientes para mantener una familia sin sufrir necesidades económicas. Ante esta situación la partera Ishikawa, buscó la ayuda de organizaciones de caridad y servicios sociales, pero al no recibir respuesta positiva, Miyuki se encontraba en un serio dilema moral, su desesperación aumentaba en la medida que la lista de futuras madres crecía. Frente a este percance la comadrona Ishikawa halló una solución escalofriante, y pronto los bebés comenzaron a nacer muertos.

La Matrona infanticida

El número exacto de víctimas es desconocido, pero los casos confirmados indican que Miyuki asesinó por lo menos 103 recién nacidos. Su modus operandi era negar el cuidado a los recién nacidos hasta que estos morían de hambre y sed o agotados por los continuos llantos que les debilitaban y acababan muriendo sofocados.

Esta repugnante práctica hizo que todas las matronas de la maternidad del hospital Kotobuki presentaran su renuncia de inmediato. Mientras Ishikawa comenzó con su ola de infanticidios; una vez que el bebé nacía ella los abandonaba y por ende perecían ante la falta de cuidados.

Sin embargo Miyuki no se detuvo y pronto comenzó un negocio de muerte con su esposo Takeshi, convenciendo a los padres de pagar alrededor de 4000 yenes, cantidad que no se comparaba a los gastos que representaría mantener a estos niños “no deseados”. A cambio ella les libraría de la carga de forma permanente.

Para el correcto funcionamiento de su macabro plan tenían de cómplice al doctor Shiro Nakayama, cuya labor era falsificar los certificados de defunción con ayuda de su asistente Kishi Masako de 25 años. Para cubrir sus acciones los criminales dieron sobornos en las oficinas del barrio de Shinjuku.

Detención y encarcelamiento

La carrera criminal de la matrona asesina terminó el 12 de enero de 1948, cuando 2 oficiales del departamento de policía de Waseda investigaron la casa de Nagasaki Ryutaro, persona que trabajaba para una funeraria. Cerca de la vivienda de Ryutaro se encontraron 5 sospechosas cajas de madera, tras interrogar al hombre de 54 años sobre las cajas, este reveló que provenían de la maternidad del hospital Kotobuki y su trabajo era llevarlas al crematorio. Los oficiales arrestaron Ryutaro, una vez en la estación de policía el hombre confesó que había hecho lo mismo con 30 cajas y por cada bebé recibía la suma de 500 yenes.

Tras realizar las autopsias en los infantes descubrieron que no habían fallecido por causas naturales. Los bebés no tenían comida en sus estómagos, también sus pulmones mostraban síntomas de neumonía y sus cuerpos estaban desnutridos. Los investigadores concluyeron que la muerte de los infantes había sido intencional.


La imposibilidad de abortar hicieron aflorar casos similares en Japón durante los años 40.
Los oficiales arrestaron a la pareja el 15 de enero de 1948. Durante el interrogatorio se descubrió que Miyuki no les daba de beber leche, lo cual irritaba a los infantes y por su llanto constante morían sofocados o por hambruna.

En el juicio Miyuki defendió sus acciones diciendo que los culpables eran los padres por irresponsables. Sorprendentemente la opinión pública estaba de acuerdo con la declaración de la matrona asesina, aunque fue criticada duramente por la novelista Yuriko Miyamoto, quien sostenía que tales actos son un tipo de discriminación.

Cuna de muertos

Después de que Miyuki y sus cómplices fueron ajusticiados, la policía continuó investigando y pronto descubrieron 40 cuerpos esparcidos en el barrio de Shinjuku. También encontraron 30 cuerpos más en un templo, el estado de descomposición y la cantidad de restos que había, dificultaron la determinación del total de víctimas. Hasta el día de hoy se desconoce el número de muertos a manos de la partera infanticida. Las autoridades clasificaron sus actos como crímenes de omisión, ley que justificaba las acciones de Miyuki.

Por esta razón ella fue sentenciada a sólo 8 años de prisión, mientras que Takeshi, el doctor Nakayama y su asistente Kishi Masako recibieron 4 años de encarcelamiento por ayudar en los asesinatos. En 1952 la pareja apeló a sus sentencias y la corte superior de Tokyo revocó su tiempo en prisión por la mitad de la sentencia oficial.

Este incidente permitió que el gobierno japonés considere legalizar el aborto, debido al número de infantes no deseados que nacían en Japón. El 13 de julio de 1948 se creó la “Ley de protección contra del cuerpo de la madre”, norma que estableció en primera instancia el “Sistema Nacional de exámenes para matronas”.

Un año más tarde, el 24 de junio de 1949, la ley de abortos por razones económicas fue legalizada bajo la supervisión de la “Ley de protección contra el cuerpo de la madre”. Queda claro que las atrocidades cometidas por la matrona asesina trajeron un balance en el sistema de leyes y regulaciones japonesas.

La sentencia de ocho años de cárcel reducida a cuatro fue ridícula, se estima que Miyuki dejó morir a entre 85 y 169 recién nacidos, aunque la cifra oficial es de 103, esto la convierte en la asesina en serie con mayor número de víctimas de Japón. Miyuki prácticamente quedó sin castigo gracias al vacío legal que existía en Japón, que no consideraba el abandono de un recien nacido como asesinato, únicamente la muerte directa estaba penada.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Mecanofilia :Edward Smith, el hombre que ha tenido sexo con más de mil automóviles


La pasión enajenada por los automóviles es un síntoma de nuestra cultura, muchas veces como una extensión sexual. Según el teórico de la comunicación Marshal Mcluhan, la ropa es una extensión de nuestra piel; los autos son una extensión de nuestros pies, pero en algunos casos son extensiones de nuestros penes, y en el caso de Edward Smith son una extensión de la gran vagina divina.

Edward Smith admite haber tenido sexo con más de mil coches, y es sin duda el mecanófilo –la parafilia de amar irracionalmente a las máquinas- más prominente del mundo (tiene hasta un documental de la BBC). Smith vive actualmente con su “novia”, una curvilínea Volkswagen Beetle, llamada “Vanilla”, aunque eso no le impide tener sexo con otros autos, es más si le gusta tu auto y lo estacionas cerca no le pierdas la vista a Edward o podría estar haciéndole el amor a tu auto furtivamente.

Smith dice que no está loco, que simplemente aprecia la belleza de los automóviles hasta el punto de que esto le genera la necesidad de expresar amor. Y explica que no es del todo contranatural cuando en las películas vemos vehículos tan sexys como "El Auto Increíble". Edward les escribe poemas a los autos y les canta como si fueran chicas: “Soy un romántico,” dice Smith.

De 57 años, Smith cuenta que su primera vez fue a los 15 años, y aunque ha tenido sexo con mujeres humanas, dice que éstas ya no le atraen; su última vez, hace 12 años, fue fatídica y no pudo consumar el acto. Sin embargo, eso no le sucede con las máquinas, su más intensa experiencia haciendo el amor fue con un helicóptero de la serie de TV Airwolf, con el cual al parecer practicó un poderos intercambio carnal (¿tantra blanco o S&M con el colibrí de metal?)
Actualmente tiene relaciones estables con otros dos vehículos, Opal y Ginger. Antes de su novia Vanilla, tuvo una relación de 5 años con Victoria, otro Beetle que compró a una familia de testigos de Jehova.

Smith es parte de una comunidad de 500 amantes de los autos que se reúnen en foros de internet para expresar su mecanofilia y contar sus lúbricas historias de comercio carnal con los autos.

“Hay veces que vas pasando por la calle y vez un pequeño auto y solo sabes que necesita un poco de amor”, señala Smith, que suele esperarse a la noche para poder entregar su amor a los vehículos. Así que si tu eres una de esas personas que amas tu auto, tal vez nunca puedas estar tranquilo, porque en cualquier momento puede llegar alguien com Edward y darle un poco de "sexy time", y ¿ acaso tu auto te lo contará?

Aunque tenemos una mente generalmente bastante abierta, consideramos que tal vez nuestros lectores no quieren oír los detalles de la técnicas amatorias que Smith aplica a los autos y su anatomía analógica (donde aplica cunnilungis, donde el coqueteo previo, etc.). Así que para los que quieran este bizarro lujo de detalle pueden sufrear los foros de mecanofilia.

martes, 14 de septiembre de 2010

"Código sexual": las 20 leyes más extrañas de la intimidad

Algunos países se encargaron de incluir insólitos y desopilantes artículos en sus reglamentos de conducta. Tener relaciones con ovejas y luego comer su carne, un pecado mortal.

La ley da para todo, mas aún si no se actualiza con los años. Por eso, una web especializada en conductas sociales, Medical Insurence, elaboró un listado con las normativas sexuales más insólitas que figuran en los códigos penales de diferentes países.

En Nigeria , por ejemplo, la violación a cualquier mujer soltera es castigada con cien latigazos. ¿Quién los recibe? La mujer, por no haber llegado casta a su futuro enlace nupcial.

En Guam, mientras tanto, un grupo de hombres adoptó una curiosa profesión. Teniendo en cuenta de que en la isla del Pacífico está prohibido que las mujeres lleguen castas al matrimonio, este grupo de “profesionales” recorre el territorio para ponerle fin a la virginidad de las futuras mujeres y, claro, cobran por el servicio.

No tener relaciones con corderos y luego comerlos, esa es la ley primera en algunos países de Oriente Medio. “Después de tener sexo con un cordero, es pecado mortal comer su carne”, reza la ley.

En tanto, en Hong Kong existe una legislación que permite matar a una pareja infiel aunque, claro, con diferentes permisos. Si una mujer fue engañada por su marido, esta tiene la libertad de matarlo pero deberá hacerlo con sus propias manos. Él, por su parte, puede hacerlo de cualquier forma.

En la misma línea de pensamiento, una ley en el estado de Utah, Estados Unidos , advierte que está prohibido tener relaciones sexuales dentro de una ambulancia. Ahora, en el caso de que la infracción haya sido cometida, toda la responsabilidad será de la mujer quien, además de ir presa, verá su rostro en el matutino local.

Mientras que en Indonesia la masturbación es castigada con la decapitación, en el departamento boliviano de Santa Cruz está prohibido mantener relaciones con una mujer y su hija, al mismo tiempo.

En el Líbano, por ejemplo, los hombres tienen la libertad de mantener relaciones sexuales con animales siempre y cuando sean hembras. En caso de tener sexo con un animal macho, el castigo será la pena capital.

En las costas del Golfo Pérsico, más precisamente en el reinado de Bahréin, el parlamento determinó que los ginecólogos deberán revisar a sus pacientes mirando sus genitales a través de un espejo.

Las leyes islámicas, en tanto, tampoco permiten mirar los genitales de un cadáver. Para evitar las miradas curiosas, los cuerpos deberán llevar un ladrillo o una madera en las zonas impúdicas.

En Colombia, más precisamente en Cali, las mujeres sólo pueden tener sexo con su marido y, al momento de la primera vez, la ceremonia deberá ser presenciada por la madre de la chica.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El telescopio mas grande jamas contruidos que termino como chatarra

Esta es la historia de una máquina, un monstruo metálico que fue concebido casi como una broma, se llevó por delante un presupuesto nada desdeñable y, tras varios meses de gloria siendo objeto de admiración por parte de medio mundo, terminó sus días como vulgar chatarra. Una pena, ciertamente, porque aunque el gran telescopio de la Exposición Universal de 1900 fuera un fiasco, sólo por su tamaño y su original concepción, merecía un destino más amable.

Celebrada en París, entre el 15 de abril y el 12 de noviembre del último año del siglo XIX, la Exposición reunía todo tipo de sobresalientes obras de arte, edificios singulares que gritaban a los visitantes acerca de las bondades de los países que se habían encargado de su construcción y, además, entre una gigantesca esfera celeste y una noria que, según decían, contaba con un diámetro de cien metros y que pasó a mejor vida a finales de los años treinta sel pasado siglo, había un artilugio que llamaba especialmente la atención.


Era el telescopio con el que podría verse la Luna a un metro, la maravilla que permitiría descubrir si nuestro satélite, Marte o Venus se hallaban habitados, un genialidad que, a pesar de todas estas promesas que se repetían una y otra vez en la prensa de la época, no pasó de simple armatoste capaz de dejar con la boca abierta a cualquiera.

No se sabe realmente cómo surgió la idea pero, de forma misteriosa, el 9 de julio de 1892, aparecieron en diversos periódicos franceses noticias acerca del ofrecimiento de un diputado, que atendía al nombre de François Deloncle, para promover la construcción del mayor telescopio jamás visto hasta entonces, destinado a la Exposición de 1900. Algo raro debió suceder, porque las palabras que, se supone, pronunció el político en una reunión de industriales y empresarios, nunca salieron de su boca.


Vale, al menos eso es lo que Deloncle afirmó, pero la “bola” creció sin medida en la prensa, admirada por la osadía del diputado y, lo que a buen seguro era una broma lanzada contra el político, se convirtió en realidad sin apenas pretenderlo. La cosa tenía su gracia, Deloncle, cansado de que todos le atribuyeran la idea del telescopio gigante, decidió pasar a la acción para reírse del autor de la broma y, sin miramientos, optó por la solución más arriesgada: construir el engendro. Hay quien piensa que el bueno de François realmente pronunció su discurso con megatelescopio de por medio, pero que se sintió arrepentido de su osadía y se negó a sí mismo… ¡hasta que la prensa le hizo ver que la idea era aceptada por el público!

Pasaron años buscando patrocinios, buenos artesanos e ingenieros, ópticos e industriales, y finalmente algo excepcional habitó el interior del Palacio de la Óptica en la Exposición. En el diseño del gran telescopio se tomaron muchas decisiones singulares. Dada la complejidad para construir un telescopio reflector, se optó por dar vida a uno refractor. Así, con forma de “anteojo” monumental, se dio forma a un tubo de sesenta metros de longitud con dos lentes en sus extremos. Nada más sencillo, ahora bien, ¡sesenta metros!

Es difícil de imaginar, como también es complicado hacerse una idea de su objetivo principal, con 1,25 metros de diámetro, intercambiable con otro para tomas fotográficas. Para cambiar de objetivo era necesario emplear un sistema de raíles a modo de pequeño ferrocarril en el que, en vez de cambiar vagones, se alternaba el uso de los gigantescos cilindros ópticos y el equipo de fotografía. Con una distancia focal de 57 metros, el telescopio montado en horizontal era incapaz de movimiento alguno al encontrarse limitado por la estructura del palacio.



Se ideó, para su posterior puesta en acción después de la Exposición, toda una cúpula gigante de 64 metros de diámetro, capaz de girar a 16 metros por hora para permitir seguir la marcha de los astros. Por supuesto, nada de eso se llevó a cabo porque si milagroso fue lograr capital para construir el gran tubo, nadie parecía dispuesto a ir más allá. La luz de los astros era dirigida a hacia el objetivo por medio de un siderostato de Foucault, esto es, un sistema móvil con un espejo de dos metros de diámetro montado sobre una especie de trípode gigante.


Y poco más hay que decir porque, imaginemos: problemas de alineación, aberraciones cromáticas, deformaciones de todo tipo, sin duda todo era una pesadilla en la práctica a pesar de que los cálculos permitían soñar con una máquina realmente funcional. Pasar del papel a la realidad fue algo realmente complejo. ¿Cómo construir lentes de 1,25 metros de diámetro a finales del siglo XIX? El tamaño fue limitado por el propio maestro óptico al que se le encargó la tarea, por otra parte el único que podía llevar a cabo el trabajo por entonces. Se trataba de Édouard Mantois, afamado industrial de París, que también alumbró en sus hornos el objetivo de 1,05 metros del Observatorio Yerkes de Chicago.

Los trabajos para conformar las lentes duraron tres meses hasta que se pudo contar con un bloque de vidrio lo suficientemente grande que pasó más tarde a ser cortado y pulido cuidadosamente. Finalmente, tras mucha dedicación y una factura muy abultada, las cuatro lentes necesarias estaban listas. Más tarde fue encargado de acomodar las lentes al telescopio, y también de alinear y pulir de forma precisa el espejo del siderostado, en tarea de ardua precisión, el Señor Gautier, de la Oficina de Longitudes y Medidas.


El tubo constaba de una serie de cilindros unidos entre sí, fijados a siete grandes pilares de hormigón. El eje del conjunto se elevaba sobre el suelo del Palacio de la Óptica siete metros, hallando cobijo el sistema de objetivos móviles y el siderostato, con su armadura móvil de más de 22 toneladas de hierro fundido, en cúpulas situadas en los extremos del edificio. Durante su escaso tiempo de vida se realizaron con el gran telescopio, entre otras, algunas observaciones astronómicas del Sol y la superficie lunar, pero no se conocen datos precisos acerca de lo que podía llegar a ser capaz el artilugio, más allá de lo problemático de su manejo.

Se estimaba que la imagen lunar, no iba a alcanzar el tan socorrido “la Luna a un metro”, como decían los periódicos, pero sí se pensaba que, empleando oculares auxiliares capaces de amplificar diez veces los 56 centímetros de diámetro que presumiblemente proporcionaba el telescopio como estampa de la Luna, se podría ver nuestro satélite como si a 60 kilómetros de distancia de su rocosa superficie nos encontráramos. En cuanto a los “aumentos” que era posible lograr con este monstruo, se hablaba de entre 6.000 y 10.000, cosa que tampoco fue aclarada nunca.


Terminada la exposición, con el consorcio que en 1886 se había organizado para construir el telescopio en quiebra y sin esperanza de encontrar un destino adecuado para la bestia de acero, cabe imaginar que sólo un camino era posible. En la prensa se comentó con cierta insistencia que el Observatorio del Vaticano estaba interesado en adquirirlo, pero nunca se llegó a un acuerdo.

El gran telescopio de la Exposición de París de 1900, el más grande de los telescopios refractores jamás construido, fue desmantelado y vendido pocos años después como chatarra. Hoy perduran algunas piezas, como el espejo de dos metros que puede contemplarse en el Observatorio de París. Desde que se decidió enviar al telescopio a tan poco honorable fin, lo que habían sido elogios y buenas palabras por parte de la prensa y de muchos políticos, se convirtió en motivo de burla.

Poco recordaban que, más allá de ser ideado como verdadero instrumento científico, el gran telescopio tuvo buena fortuna mostrando los avances de la industria óptica de la época a las miles de personas que se acercaron a contemplarlo asombradas.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¿Un nuevo Stonehenge en el fondo del Lago Michigan?

Arqueólogos del Northwestern Michigan College en busca de barcos hundidos en el Lago Michigan se toparon con algo mucho más interesante que cualquier pecio submarino. Unas rocas presuntamente colocadas por seres humanos yacen prolijamente asentadas en el fondo del lago, haciendo acordar a una estructura similar al popular Stonehenge.


Piedras organizadas en forma circular, series lineales y una con grabados de no menos de 10000 años de antigüedad similares a algo parecido a un mastodonte conforman este misterioso yacimiento subacuático que se encuentra a más de cuarenta pies por debajo de la superficie del lago.
Si bien los científicos están tentados de afirmar que este curioso complejo submarino es de origen humano, las hipótesis en torno a una mera coincidencia natural que dispuso las piedras arbitrariamente de esta manera no es menos válida que la anterior. Sin embargo, las pistas parecen arrojar validez a la hipótesis del origen humano.


Tengamos en cuenta la datación. Los actuales Estados Unidos fueron una de las primeras escalas que los primeros pobladores de América tomaron para poblar el resto del continente. Las zonas de Michigan o Mississippi son verdaderos testigos de las primeras presencias humanas en el continente, las cuales se remontan a períodos de entre 12000 y hasta 15000 años (aunque algunos aducen fechas de hasta 35000).


Por estas épocas el Lago Michigan no existía, pues en plena Era del Hielo lo que hoy es el fondo del lago estaba al aire libre sin ser cubierto por agua. Los grabados y las piedras todavía deben ser estudiados, pero sus asociaciones con los primeros pobladores norteamericanos no parecen ser nada lejanas a la realidad.