martes, 23 de marzo de 2010

La Máquina de Wimshurst

Inventada por James Wimshurst, descrita por primera vez en 1883 y usada, entre otras aplicaciones, como fuente de alto voltaje para los primeros tubos de rayos X, se trata de una máquina electrostática, constituida por dos discos de material aislante, paralelos, muy próximos entre si y dispuestos sobre el mismo eje, de tal modo que pueden girar con rapidez en sentido inverso. Su rotación se efectúa con auxilio de un manubrio que actúa sobre dos pares de poleas unidas por una cuerda sin fin, una de ellas cruzada. La cara exterior de cada disco lleva pegados cerca de sus bordes varios sectores metálicos, que durante la rotación frotan con dos pinceles flexibles de hilo metálico, sostenidos en los extremos de un arco metálico. Este arco y su igual de la cara opuesta son movibles y pueden formar un ángulo de 90º, comunican con el suelo y entre si por el eje y realizan el mismo papel que las almohadillas en la máquina de Ramsden. En los extremos del diámetro horizontal, rodean a los platillos dos peines metálicos curvos, unidos a conductores independientes, aislados por columnas aislantes. Con los conductores se articulan dos terminales provistos de mangos aislantes, para poder variar sin riesgo la distancia entre las esferas terminales, que son los polos de la máquina. En comunicación con los dos conductores hay dos botellas de Leyden, que sirven para aumentar la intensidad y el tamaño de la chispa.


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