miércoles, 28 de septiembre de 2011

La bala mas lenta de la historia

Una curiosa historia que os sorprendera


En 1893, Henry Ziegland abandonó a su novia y ella se suicidó. Para vengarse, su hermano lo siguió hasta su casa y le disparó en el jardín, y angustiado por haberlo matado se pegó un tiro. Pero el agredido sobrevivió, ya que la bala sólo le rozó la cara y se incrustó en un árbol. Sin embargo, acabó con su vida, veinte años después. En 1913, Ziegland decidió dinamitar las raíces de dicho árbol, que todavía tenía el proyectil incrustado, para arrancarlo del jardín.

La explosión propulsó la bala, que impacto en su cabeza y le produjo la muerte instantánea

1 comentario:

Samantha dijo...

Esto podría incluirse entre las muertes más estúpidas. Porque mira que no pensar que podría salir disparada (nunca mejor dicho) la bala del árbol teniendo en cuenta lo que le iba a hacer al arbolito... Al menos consiguió lo que quería... tarde.